Flores de Bach, y el beneficio para los niños

Usualmente los padres que se animan a llevar a sus hijos a una terapia de flores de Bach, lo hacen por imitación o recomendación, más que por un conocimiento previo del tratamiento y sus beneficios. Observar casos de personas conocidas, familiares u otros niños en el colegio, cuyos padres de alguna u otra manera también fueron referidos, les anima a indagar en las virtudes de una terapia completamente bondadosa.

Terapeutas señalan que más del 80% de sus pacientes son niños y estos suelen presentar problemas en el colegio. No sólo el déficit de atención, en su mayoría presentan depresión,  ansiedad y frustración. Todos concuerdan en que ese alto número de niños afectados se debe a que actualmente los niños se encuentran más solos y constantemente bajo el bombardeo de estímulos, que confluyen en una alteración de emociones, visibles en el salón de clase. Por ello la aplicación de las flores de Bach ha sido el método adecuado ante este conjunto de estímulos y presiones.

Todos estos estímulos negativos van haciendo mellas en el rendimiento escolar, por supuesto, afectando la autoestima y la seguridad en sí mismos, pensando en equivocarse a cada momento, en hacer las cosas mal y ser víctimas de reproches constantemente. El tratamiento con las flores de Bach se han convertido en una cápsula de oxígeno, ante el crecimiento constante del acoso escolar conocido como bullying, la poca de seguridad en sí mismos, aunado a la agresión y vejación proveniente de sus pares, hacen del niño presa fácil de cualquier acoso, por lo que la adecuada advertencia ante síntomas parecidos y el oportuno tratamiento puede no sólo convertir al niño en un individuo fuerte y seguro, sino incluso, salvar una vida.

Varios especialistas en neurosiquiatría infantil están convencidos de los beneficios y aportes de las flores de Bach al igual que los medicamentos tradicionales en los diferentes trastornos y desordenes fisiológicos que provocan las enfermedades, aseguran cambios notables en niños con autismo, cambios que por supuesto dejan a un lado cualquier acusación de efecto placebo en los niños.

Los niños, al contrario de los adultos, quienes pueden crear obras de arte en estado de neurosis -incluso psicosis- no pueden sobrevivir satisfactoriamente dolor, la soledad o la pena. Muchas veces este factor no es considerado en la medicina tradicional, de allí que en la homeopatía, se empleen las flores de Bach como elemento de equilibrio en las emociones, dándole toda la importancia que merece para el correcto restablecimiento de las situaciones que se presenten.

Tal como lo planteaba el Dr. Bach, el proceso de tratamiento y regeneración precisa de un gesto afectivo, de amor, que haga a un lado a la tradicional y al parecer dogmática visión de paciente – patología – tratamiento. Enfocar la mira en el tratamiento de las emociones es una de las garantías que tiene el tratamiento con las flores de Bach, puesto que admite que el paciente –en este caso el niño- es mucho más que eso, es un ser humano con todas las virtudes psicológicas, sentimentales, afectivas y emocionales que un paciente adulto puede tener.